jueves, 3 de marzo de 2016


COLEGIO MUNICIPAL “SEBASTIÁN DE BENALCÁZAR”
Ante la necesidad de atender a un servicio educativo fundamentado en el pensamiento laico, el colegio municipal Sebastián de Benalcázar fue fundado el 22 de septiembre de 1951, luego de que el Ministerio de Educación y Cultura, durante la presidencia de Galo Plaza Lasso, expidiera la resolución que autorizó su funcionamiento.
No obstante, la creación del centro de educación secundaria fue iniciativa del comité de padres de familia de la Escuela Municipal de Varones Eugenio Espejo, en 1950. De esta manera, las labores docentes iniciaron con 85 adolescentes, 70 de la escuela en mención y 15 de otras instituciones, el 12 de octubre de 1951, bajo el rectorado de Miguel Andrade Marín.
El colegio Benalcázar obtuvo su actual edificación en 1956, la cual consta de 3,3 hectáreas de construcción, en el barrio El Batán, al norte de Quito. Un año después se graduó la primera promoción de bachilleres de la República.
Doce años después de su fundación, el estandarte del colegio recibió la condecoración de la Orden Nacional al Mérito en el Grado Oficial por parte del presidente Carlos Julio Arosemena Monroy. En 1957, se publica el primer número de la Revista Benalcázar.
El Ministerio de Educación Pública, en 1978, le otorga al colegio Benalcázar la categoría de plantel experimental, con lo cual se traza un momento trascendental en su vida académica.
La gestión institucional del centro educativo no se detuvo, ya que en 1986 se creó la Asociación de Profesores, Empleados y Trabajadores (Apetcobe). Tres años más tarde, el Departamento de Coordinación Pedagógica entra a prestar servicio bajo la administración de Raúl Yépez Alarcón, rector designado por Rodrigo Paz, alcalde de Quito en esa época.
Los saltos cualitativos del colegio Benalcázar fueron emprendidos a finales del siglo. Bajo la dirección de Teodoro Barros, se creó el Bachillerato en Ciencias Generales y el Consejo de Desarrollo Académico Experimental, en 1999. No obstante, el cambio más importante fue la ejecución del proyecto de coeducación, gestado por el rector Eduardo Quintana, que posibilitó el acceso de las mujeres al centro educativo.